MANIFIESTO VR

Vivimos en una época especial. Las nuevas generaciones nacen en un mundo donde todas las profecías de los escritores de ciencia ficción están siendo cumplidas. ¿Quién pensó alguna vez que íbamos a ver hologramas de personas que fallecieron? ¿Quién pensó alguna vez que íbamos a poder ingresar a mundos virtuales que podríamos oler, tocar y sentir? ¿Quién pensó que en días donde aún sufrimos las heridas del siglo XX, íbamos a poder ver robots de apariencia humana que pueden aprender por sí mismos?

Pero estos escritores de ciencia ficción profetizaron con mucho pesimismo. Es más, es sobre el tiempo de ellos a los cuales sus novelas se referían, y lo hacían con gran desconfianza. Sus ojos pudieron ver el alunizaje del hombre, un mundo conectado por una red de información global pero también pudieron ver los peligros que estos inventos tecnológicos traerían. Es hora de empezar a escuchar sus advertencias.

 

Como creadores y desarrolladores de tecnologías inmersivas, nosotros en Virtual World creemos tener la más alta responsabilidad de educar sobre los peligros y daños producidos por el mal uso de dichas tecnologías.

LA VIRTUALIZACION DE LAS EXPERIENCIAS

Hay un consenso general que la realidad tal como la conocemos es un constructo social. No existe lo verdadero y lo falso, lo real o lo irreal, lo actual o lo virtual. Sin embargo, nosotros como seres sociales tenemos una necesidad de un orden simbólico. Dentro de la realidad virtual somos introducidos a un orden simbólico diferente, que se asemeja en el nivel del significante al mundo de nuestra realidad social. ¿Quiere esto decir que podemos confundir una experiencia VR de una experiencia ¨real ¨? No del todo, o al menos no aún. Pero estas falencias técnicas son resueltas cada vez más rápido año tras año. A esto llamamos el problema del CONTEXTO. La mente puede dares cuenta cuando una experiencia virtual empieza y cuando termina.  

 

Pero existe otro tipo de experiencias que escapan al problema del contexto y pueden llevar a que un significante llame a múltiples significados de órdenes simbólicos diferentes. Podemos ver esto por ejemplo, cuando un paciente entra a una representación virtual de una fobia. Él sabe que es todo una representación y aún así sufre como si fuera real. En otros casos podemos ver como una persona satisface sus necesidades sexuales a través de la realidad virtual. ¿Qué sucede cuando la representación es en sí suficiente?  Acá entramos al terreno de la virtualización de las experiencias. Un significante se vuelve un signo en sí mismo. Imaginémonos que una persona tiene su primer beso, ve el mar por primera vez, una persona que es expuesta a los horrores de la guerra, todo en una representación virtual. El humano crea así un recuerdo de una primera experiencia, un precepto, de una realidad desfasada del orden simbólico de nuestra realidad social. En otras palabras, la persona cree que tiene una experiencia cuando en realidad no la tuvo.

Se vuelve peor con los niños. Los pequeños están aún introduciendo preceptos para crear conceptos que configuren su estructura simbólica en la realidad social. Cuando un niño vive primeras experiencias de algo a través de la realidad virtual, empieza a construir su ser a partir de un mundo que no existe socialmente. Así empieza a estar simultáneamente en dos mundos con órdenes simbólicas completamente diferentes. Esta es el principio de todo desorden psicótico

Junto a los congresos de la feria Virtuality nos obligamos a construir planes y estrategias para educar y preparar a padres, docentes en el correcto uso de la realidad virtual.

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